Aquel maldito tren blindado

Seguramente no hubiera llegado a una película como esta si no llega a ser porque Tarantino nos puso en la pista de su existencia al elegir el título de su última película. Y es que, aparte de la casi coincidencia de este dato (Inglourious Bastards es la original vs. Inglourious Basterds que es la de Tarantino), cualquier comparativa entre ambas películas arrojaría una victoria bastante sangrienta para la segunda que tampoco merece la primera. Las cintas comparten “espíritu” y camaradería, pero poco más. Suponemos que el germen de toda obra puede surgir de cualquier cosa y Tarantino la encontró en esta cinta italiana de serie B que pasaba por allí.  
No seré yo el que recomiende o no una cinta como esta, con sus logros/fallos que algunos no se pararían ni siquiera a descubrir. La cosa es que viéndola, me he encontrado que la copia que hay distribuida en DVD es un sindios como hacía mucho no me encontraba. La película es una producción italiana rodada en inglés. Hasta ahí todo normal (el querer abarcar un mayor número de mercados hace que se intenten estas cosas, sin tener en cuenta si tus actores saben hablar o no el idioma). Eso provoca que haya actores con un acento inglés que casi parece de caricatura (imaginen a Mario hablar en sus juegos).
Sólo por este hecho ya me costó descubrir cual era el idioma original de la película, y estuve alternando entre italiano e inglés un buen rato hasta que decidí quedarme en el inglés. Pero es que además, los subtítulos en español añadían más texto a lo que los personajes decían en pantalla, provocando un caos que me impedía concentrarme en la película.
Todo se solucionó al cambiar de nuevo al italiano con subtítulos en español, y darme cuenta de la jugada: aunque el idioma original era el inglés, al doblarlo al italiano -seguramente al ver que la película había quedado demasiado seria- se dedicaron a meter chascarrillos y gracietas en boca de personajes que permanecían fuera de la pantalla y a los que por tanto no veíamos sus bocas. Y son esos los diálogos que aparecen subtitulados: parrafadas de texto que, en su versión original, no se corresponden con ningún sonido en pantalla, conformando un pastiche idiomático incluso más grande que el que su director había imaginado al principio y que Tarantino se encargó de repetir poniendo fin a esa licencia narrativa que durante años ha destrozado el sentido común de muchísimas películas: ¿por qué en la segunda guerra mundial los que no eran ingleses/norteamericanos hablaban en inglés con acento alemán o con acento francés?