No se si es que Jesse Eisenberg me cae muy bien (aunque le costará despojarse de su encantador y sempiterno personaje unos cuantos años) o si el mundo zombie me sorprende a veces al no esperar mucho de él (Shaun of the dead, otro ejemplo), pero Zombieland es una película entretenida, divertida y que ofrece lo que promete: zombies desde el minuto 0 de metraje. Poco importa el argumento ni el desenlace: hay que disfrutar con la construcción de personajes, la camaradería que acaba existiendo entre ellos, la familia disfuncional en la que al final acaban convertidos y el humor negro pero no zafio que impregna toda la cinta (cameo desternillante incluído). Más allá del guilty pleasure, aquí hay chicha.
Posted on Wednesday, 24 March 2010
Zombieland
Notes