Siempre se que volver a Hornby es un valor seguro. Sin excentricidades, sin relleno. Directo a lo que quiere decir y muy de acuerdo en cómo lo dice. En Todo por una chica se transforma en un adolescente al que la vida se le viene encima demasiado pronto. Imposible no sentir pena por un personaje al que, en cambio, deseas que le pasen muchas más cosas malas de las que le pasan si te las va a seguir contando de esa manera. Todos nos hemos visto superados, todos nos hemos quedado en blanco cuando había que responder y todos nos hemos planteado miles de veces salir corriendo y eludir nuestras responsabilidades, aunque siempre hubiéramos dicho que no lo íbamos a hacer. Gracias, Nick. Ya no me siento tan solo.
Posted on Wednesday, 31 March 2010