Ahora, tras haber experimentado un parto, veo la CNN y siento que puedo entender la guerra

Maggie Gyllenhaal en Un lugar donde quedarse, de Sam Mendes. 



Película-respiro para Sam Mendes tras la desasosegante Revolutionary Road. Si en la película basada en el libro de Richard Yates podíamos ver las consecuencias negativas para la individualidad de formar una familia, en esta asistimos a todo lo contrario: la familia (o lo que tengamos alrededor que nos haga sentir bien) como elemento ilusionante para ser mejores personas. Indudablemente, prefiero la primera. 

Notes