Nine parece creada como extensión del anterior musical de Rob Marshall, Chicago. Si algo funcionó allí, podemos reutilizarlo otras veces con otras historias. Estilo propio lo llaman. Pero esa reutilización de elementos concretos (acordes musicales, coreografías, clichés femeninos) hace que te des cuenta que Marshall ya ofreció allí todo lo que tenía que ofrecer. Nine se hace cansino casi desde el minuto uno, cuando empieza a desfilar por la pantalla ese cásting horroroso que actúa como si ya todo estuviera perdido. Me he hartado de leer que Fergie se comía a todos los que se cruzaban en la película con ella, que Penélope estaba espléndida o que Sofía Loren aportaba elegancia a un personaje sinónimo de cine que vuelve para poner al director en el camino. Y ni Fergie se sale (sólo se cruza un niño en un número musical) ni Penélope destaca por nada (otras veces si, pero aquí desde luego no) y Sofía está tan tremendamente mal atrezzada que parece cierto travesti de labios gruesos. Pero es que además Daniel Day Lewis canta muy mal, se mueve peor y actúa con una desgana que deberían ni haberle pagado. Y Nicole Kidman se mueve como si protagonizara otro anuncio multimillonario, tras haber olvidado que ella una vez hizo un musical con brío. Tan sólo una comedida Marion Cotillard construye un personaje creíble, que usa los números musicales para expresar todo aquello que no es capaz de decir normalmente.
Ante semejante panorama uno espera que por lo menos los números musicales estén a la altura. Pues no. La película abre con uno tipo “aquí estamos los que vamos a divertirles durante dos horas” que padece lo que padecen todos en esta película: falta de fuerza. El director se queda en la superficie de todo, las letras no llegan nunca al espectador y los números tardan tanto en arrancar que cuando lo hacen, ya han terminado. Y para colmo, el número estrella -o el que al parecer más gusta a la gente- protagonizado por Kate Hudson no es más que un soplo de aire fresco que sólo consigue bajar el nivel de aburrimiento de 10 a 9, pero que podría ser también un descarte de cualquier estrella del pop emergente.
Un error tan grande que ha pasado por película media gracias a la nominación de Penélope, en ningún caso merecida.
Posted on Saturday, 19 June 2010
Nine
1 note